Los antepasados franquistas de Cristina Almeida por Antonio Manuel Barragán
Hace unos meses publiqué en Historia en Libertad un artículo sobre el pasado franquista de la familia de Cristina Almeida. Siguiendo sugerencias también lo voy a dar a conocer en mi blog

Muchos políticos de la izquierda española están ligados con familias preponderantes durante el Régimen de Franco. Tenían una buena posición social, lo que les permitió adquirir estudios superiores al contrario que buena parte de la población. Entre aquellos privilegiados está Cristina Almeida Castro (Badajoz, 1943). Militante del Partido Comunista, Izquierda Unida, Nueva Izquierda y PSOE. Diputada y Senadora en varias legislaturas. Ha sido también candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en 1999 por el Partido Socialista. Abogada del Ilustre Colegio de Madrid de 1967, se dedicó a la política muy lejos de su ciudad natal.
Este hecho le ha permitido ocultar el pasado de su familia. De buena posición social, el clan Almeida estaba compuesto por políticos derechistas, periodistas, abogados o procuradores en los tribunales. El padre de Cristina, Manuel Almeida Segura, fue redactor del diario Hoy de Badajoz (periódico que era entonces de la propiedad de la Editorial Católica), propagandista de Acción Popular durante la II República, conspirador contra el régimen republicano, corresponsable de la represión en esa ciudad, legionario voluntario durante la Guerra Civil, militante de Falange Española y Vicepresidente de la Diputación Provincial de Badajoz en la inmediata posguerra.
La Memoria Histórica promovida por los grupos de la extrema izquierda, y aplaudida por la considerada «izquierda moderada», la «izquierda progresista» o la «izquierda centrista», ha tenido como objetivo la criminalización del Partido Popular. A éste se le ha motejado de «franquista», de «cómplice de los crímenes del franquismo», etc. Estas acusaciones precisamente son realizadas por hijos y nietos de prebostes de franquismo y desde partidos políticos como el Partido Comunista o el PSOE. Partidos éstos que especialmente trabajaron para derruir el régimen republicano para instaurar su particular «dictadura del proletariado».
A media mañana del 14 de agosto de 1936 estaba a punto de entrar en la ciudad de Badajoz el contingente de tropas dirigidas por el Teniente Coronel Juan Yagüe Blanco. El avance hacia el Guadiana por el curso del Rivillas de los Regulares de la Agrupación del Teniente Coronel Carlos Asensio Cabanillas fue guiado por «el nativo Almeida» según narra Juan José Calleja (Yagüe, un corazón al rojo, Barcelona, Juventud, 1963, p. 104). El «nativo Almeida» era Antonio Almeida Segura, oficial de la Marina Mercante, «sagaz conocedor del paso». Esta circunstancia supuso que penetraran los regulares por la Puerta de la Trinidad de la capital pacense, cruzando el foso del citado Rivillas, y esquivando el fuego que se hacía desde las murallas. Badajoz, como plaza fuerte del suroeste peninsular, poseía un sistema amurallado estrellado que le convirtió en una plaza inexpugnable en los siglos anteriores.
Tras esta argucia temeraria, la Sección del Teniente Espinosa logró llegar hasta la Puerta de Carros gracias a las indicaciones de Antonio Almeida. Seguidamente, los regulares liberaron a los detenidos derechistas de la prisión provincial. «El momento fue de una emoción indescriptible». Éstas fueron las palabras del periodista del ABC de Sevilla Manuel Sánchez del Arco (El sur de España en la reconquista de Madrid, Cádiz, 1936, p. 87). Esta información está corroborada por una de las muchas declaraciones de militares contenidas en la Causa 397/1936 contra el Coronel del Regimiento de Infantería Castilla nº 3 de Badajoz, por auxilio a la Rebelión en los meses de julio y agosto de 1936. Dicha causa fue sobreseída y se encuentra en el Archivo del Tribunal Militar Segundo de Sevilla. En la declaración del Teniente de Infantería Patrocinio Carretero Polo seis días después de la toma de Badajoz, el 20 de agosto de 1936, se lee:
«El día 10 [de agosto de 1936] recibió la orden del Coronel por conducto del Capitán antes citado de marchar a su domicilio en situación de disponible siendo relevado de todo mando de tropa hasta el 14 que al sentir cerca la Columna [de Yagüe] salió a la Puerta de Palmas presentándose al Comandante Serrano Montaner de Regulares y pidiéndole una sección para correr a libertad a los oficiales y guardias que se encontraban detenidos en el Cuartel de San Agustín, así como el elemento civil que estaba en la Cárcel Provincial lo que no pudo efectuar por haberse adelantado en unos minutos el Sr. Almeida».
Antonio Almeida libertó de la Prisión a su hermano Manuel. Éste estaba detenido por ser enlace civil con los guardias civiles que se sublevaron contra el Frente Popular en Badajoz el 6 de agosto de 1936. Manuel Almeida Segura era redactor del diario Hoy de Badajoz, fundado en 1933 y perteneciente a la cadena de la Editorial Católica. Pero su detención por el Frente Popular no fue por ejercer estas actividades conspiratorias, sino que se dejó ver en su labor, y fue apresado por su condición de propagandista de Acción Popular y por ser además redactor del citado periódico. Almeida en esos días trabajaba con algunos elementos civiles de Badajoz «para echarse a la calle» y estaba en conversación con militares y guardias civiles desafectos con el Frente Popular.
Manuel Almeida había destacado como orador en numerosos mítines organizados por Acción Popular en la campaña electoral de febrero de 1936. El diario Hoy de Badajoz desplegó todos sus medios para dar a conocer a los lectores los discursos de los numerosos propagandistas. Especial relevancia tuvo el acto electoral de fin de campaña en la capital pacense, celebrado en el Teatro López de Ayala el 15 de febrero. Hubo una conexión en directo con el despacho de José María Gil-Robles dirigido a todas las organizaciones de España. Uno de los oradores en este acto fue Manuel Almeida.
El Hoy del 16 de febrero destacó parte del discurso de Almeida Segura en el López de Ayala de Badajoz: «Las banderas del socialismo son de odio, destrucción y sangre», «las de Acción Popular son de amor y paz, son las de España» o «si veis que la fuerza pública no es suficiente para guardar el orden, poneos a su lado». El mensaje de Manuel Almeida ante los simpatizantes de la Candidatura Contrarrevolucionaria fue de la siguiente literalidad:
«¡Estad tranquilos, el triunfo es nuestro! Nadie ni nada nos lo arrebatará. Somos los más y los mejores. Si contra nuestros votos se opusiera la violencia, la venceríamos con la violencia, si contra nosotros se alzaran las pistolas las venceríamos con las pistolas.
«Quisiera recoger vuestros aplausos para ofrendarlos a ese hombre enviado por Dios para aplastar la revolución. Vuestros vítores me recuerdan de aquel grito lanzado por un español modesto cuando España fue invadida por los franceses. Pienso que vivimos los mismos días aciagos. Ahora, como entonces, surgió un hombre que ha gritado con energía: España está en peligro y hay que salvarla.
«Frente a España está la revolución, el marxismo destructor que quiere hundirla. Fijaos bien: Las banderas que levantan los socialistas son de odio, de destrucción, de sangre y de exterminio; las nuestras las de Acción Popular, son las de amor, de paz, de la tranquilidad, son las de España.
«Ellos amenazan con la muerte, con la revolución. Lo ha dicho el propio Largo Caballero al afirmar que si triunfa la candidatura de izquierda pasado mañana harán la revolución.
«Pero no temáis, porque cuando quiera hablar de ir a la revolución al pueblo, el obrero le dirá: Sí, vamos a la revolución, pero vosotros, los cabecillas, id delante, y entonces no habrá revolución.
«Nosotros, en vez de amenazas, decimos a los que nos consideran enemigos, que el día 17, triunfante nuestra candidatura, abriremos los brazos para perdonaros todos los insultos, todas las calumnias, todos los escarnios. Habrá, eso sí, una clase de españoles a los que no podremos perdonar. A los que mañana, cobardes o traidores, no acudan a votar, jamás les perdonaremos. Nadie ha de quedarse sin cumplir con su deber; a los que abstengan les harán votar los jóvenes de Acción Popular por las buenas o por las malas».
Tomada la ciudad de Badajoz en agosto de 1936, Manuel Almeida participó en la represión que tuvo lugar en esa capital. Comprometido con la causa sublevada, Almeida Segura se enroló como voluntario en una Bandera de la Legión. En la edición del 9 de enero de 1937 del diario Hoy de Badajoz, y en portada, se destacó que «los corresponsales de guerra agasajan a nuestro compañero, señor Almeida, en Talavera [de la Reina]». La crónica seguía así: «Los periodistas españoles que hacen información de guerra en el frente de Madrid han obsequiado en Talavera con una cena de despedida al redactor de Hoy, nuestro querido compañero don Manuel Almeida, que se incorporará mañana a la Bandera del Tercio a que ha sido destinado después de firmar su compromiso con la Legión por la actual campaña».
Terminada la Guerra Civil, Manuel Almeida fue nombrado Vicepresidente de la Diputación Provincial de Badajoz. Entre los años 1939 y 1940 la presencia de Almeida en actos públicos junto con las demás jerarquías provinciales fue frecuente. Especialmente se hacía ver en homenajes a los combatientes y en inauguración de cruces de los caídos. Tras dejar los cargos políticos, que le dieron gran relevancia en la sociedad pacense, se dedicó a la abogacía. En numerosas ocasiones defendió al Ayuntamiento de Badajoz como Letrado ante el Tribunal Provincial de lo Contencioso-Administrativo, labor en la que le auxiliaba su hermano Carlos, que ejercía de Procurador en los Tribunales. Un ejemplo de sentencia publicada en la que constan estos datos existe en el Boletín Oficial de la Provincia de Badajoz de 7 de marzo de 1957. El diez de octubre de 1966 se celebraron elecciones a Procuradores en Cortes de Representación Familiar. A estos comicios se presentó Manuel Almeida para conseguir uno de los puestos en juego por la provincia de Badajoz, aunque no logró ser elegido.
Este hecho le ha permitido ocultar el pasado de su familia. De buena posición social, el clan Almeida estaba compuesto por políticos derechistas, periodistas, abogados o procuradores en los tribunales. El padre de Cristina, Manuel Almeida Segura, fue redactor del diario Hoy de Badajoz (periódico que era entonces de la propiedad de la Editorial Católica), propagandista de Acción Popular durante la II República, conspirador contra el régimen republicano, corresponsable de la represión en esa ciudad, legionario voluntario durante la Guerra Civil, militante de Falange Española y Vicepresidente de la Diputación Provincial de Badajoz en la inmediata posguerra.
La Memoria Histórica promovida por los grupos de la extrema izquierda, y aplaudida por la considerada «izquierda moderada», la «izquierda progresista» o la «izquierda centrista», ha tenido como objetivo la criminalización del Partido Popular. A éste se le ha motejado de «franquista», de «cómplice de los crímenes del franquismo», etc. Estas acusaciones precisamente son realizadas por hijos y nietos de prebostes de franquismo y desde partidos políticos como el Partido Comunista o el PSOE. Partidos éstos que especialmente trabajaron para derruir el régimen republicano para instaurar su particular «dictadura del proletariado».
A media mañana del 14 de agosto de 1936 estaba a punto de entrar en la ciudad de Badajoz el contingente de tropas dirigidas por el Teniente Coronel Juan Yagüe Blanco. El avance hacia el Guadiana por el curso del Rivillas de los Regulares de la Agrupación del Teniente Coronel Carlos Asensio Cabanillas fue guiado por «el nativo Almeida» según narra Juan José Calleja (Yagüe, un corazón al rojo, Barcelona, Juventud, 1963, p. 104). El «nativo Almeida» era Antonio Almeida Segura, oficial de la Marina Mercante, «sagaz conocedor del paso». Esta circunstancia supuso que penetraran los regulares por la Puerta de la Trinidad de la capital pacense, cruzando el foso del citado Rivillas, y esquivando el fuego que se hacía desde las murallas. Badajoz, como plaza fuerte del suroeste peninsular, poseía un sistema amurallado estrellado que le convirtió en una plaza inexpugnable en los siglos anteriores.
Tras esta argucia temeraria, la Sección del Teniente Espinosa logró llegar hasta la Puerta de Carros gracias a las indicaciones de Antonio Almeida. Seguidamente, los regulares liberaron a los detenidos derechistas de la prisión provincial. «El momento fue de una emoción indescriptible». Éstas fueron las palabras del periodista del ABC de Sevilla Manuel Sánchez del Arco (El sur de España en la reconquista de Madrid, Cádiz, 1936, p. 87). Esta información está corroborada por una de las muchas declaraciones de militares contenidas en la Causa 397/1936 contra el Coronel del Regimiento de Infantería Castilla nº 3 de Badajoz, por auxilio a la Rebelión en los meses de julio y agosto de 1936. Dicha causa fue sobreseída y se encuentra en el Archivo del Tribunal Militar Segundo de Sevilla. En la declaración del Teniente de Infantería Patrocinio Carretero Polo seis días después de la toma de Badajoz, el 20 de agosto de 1936, se lee:
«El día 10 [de agosto de 1936] recibió la orden del Coronel por conducto del Capitán antes citado de marchar a su domicilio en situación de disponible siendo relevado de todo mando de tropa hasta el 14 que al sentir cerca la Columna [de Yagüe] salió a la Puerta de Palmas presentándose al Comandante Serrano Montaner de Regulares y pidiéndole una sección para correr a libertad a los oficiales y guardias que se encontraban detenidos en el Cuartel de San Agustín, así como el elemento civil que estaba en la Cárcel Provincial lo que no pudo efectuar por haberse adelantado en unos minutos el Sr. Almeida».
Antonio Almeida libertó de la Prisión a su hermano Manuel. Éste estaba detenido por ser enlace civil con los guardias civiles que se sublevaron contra el Frente Popular en Badajoz el 6 de agosto de 1936. Manuel Almeida Segura era redactor del diario Hoy de Badajoz, fundado en 1933 y perteneciente a la cadena de la Editorial Católica. Pero su detención por el Frente Popular no fue por ejercer estas actividades conspiratorias, sino que se dejó ver en su labor, y fue apresado por su condición de propagandista de Acción Popular y por ser además redactor del citado periódico. Almeida en esos días trabajaba con algunos elementos civiles de Badajoz «para echarse a la calle» y estaba en conversación con militares y guardias civiles desafectos con el Frente Popular.
Manuel Almeida había destacado como orador en numerosos mítines organizados por Acción Popular en la campaña electoral de febrero de 1936. El diario Hoy de Badajoz desplegó todos sus medios para dar a conocer a los lectores los discursos de los numerosos propagandistas. Especial relevancia tuvo el acto electoral de fin de campaña en la capital pacense, celebrado en el Teatro López de Ayala el 15 de febrero. Hubo una conexión en directo con el despacho de José María Gil-Robles dirigido a todas las organizaciones de España. Uno de los oradores en este acto fue Manuel Almeida.
El Hoy del 16 de febrero destacó parte del discurso de Almeida Segura en el López de Ayala de Badajoz: «Las banderas del socialismo son de odio, destrucción y sangre», «las de Acción Popular son de amor y paz, son las de España» o «si veis que la fuerza pública no es suficiente para guardar el orden, poneos a su lado». El mensaje de Manuel Almeida ante los simpatizantes de la Candidatura Contrarrevolucionaria fue de la siguiente literalidad:
«¡Estad tranquilos, el triunfo es nuestro! Nadie ni nada nos lo arrebatará. Somos los más y los mejores. Si contra nuestros votos se opusiera la violencia, la venceríamos con la violencia, si contra nosotros se alzaran las pistolas las venceríamos con las pistolas.
«Quisiera recoger vuestros aplausos para ofrendarlos a ese hombre enviado por Dios para aplastar la revolución. Vuestros vítores me recuerdan de aquel grito lanzado por un español modesto cuando España fue invadida por los franceses. Pienso que vivimos los mismos días aciagos. Ahora, como entonces, surgió un hombre que ha gritado con energía: España está en peligro y hay que salvarla.
«Frente a España está la revolución, el marxismo destructor que quiere hundirla. Fijaos bien: Las banderas que levantan los socialistas son de odio, de destrucción, de sangre y de exterminio; las nuestras las de Acción Popular, son las de amor, de paz, de la tranquilidad, son las de España.
«Ellos amenazan con la muerte, con la revolución. Lo ha dicho el propio Largo Caballero al afirmar que si triunfa la candidatura de izquierda pasado mañana harán la revolución.
«Pero no temáis, porque cuando quiera hablar de ir a la revolución al pueblo, el obrero le dirá: Sí, vamos a la revolución, pero vosotros, los cabecillas, id delante, y entonces no habrá revolución.
«Nosotros, en vez de amenazas, decimos a los que nos consideran enemigos, que el día 17, triunfante nuestra candidatura, abriremos los brazos para perdonaros todos los insultos, todas las calumnias, todos los escarnios. Habrá, eso sí, una clase de españoles a los que no podremos perdonar. A los que mañana, cobardes o traidores, no acudan a votar, jamás les perdonaremos. Nadie ha de quedarse sin cumplir con su deber; a los que abstengan les harán votar los jóvenes de Acción Popular por las buenas o por las malas».
Tomada la ciudad de Badajoz en agosto de 1936, Manuel Almeida participó en la represión que tuvo lugar en esa capital. Comprometido con la causa sublevada, Almeida Segura se enroló como voluntario en una Bandera de la Legión. En la edición del 9 de enero de 1937 del diario Hoy de Badajoz, y en portada, se destacó que «los corresponsales de guerra agasajan a nuestro compañero, señor Almeida, en Talavera [de la Reina]». La crónica seguía así: «Los periodistas españoles que hacen información de guerra en el frente de Madrid han obsequiado en Talavera con una cena de despedida al redactor de Hoy, nuestro querido compañero don Manuel Almeida, que se incorporará mañana a la Bandera del Tercio a que ha sido destinado después de firmar su compromiso con la Legión por la actual campaña».
Terminada la Guerra Civil, Manuel Almeida fue nombrado Vicepresidente de la Diputación Provincial de Badajoz. Entre los años 1939 y 1940 la presencia de Almeida en actos públicos junto con las demás jerarquías provinciales fue frecuente. Especialmente se hacía ver en homenajes a los combatientes y en inauguración de cruces de los caídos. Tras dejar los cargos políticos, que le dieron gran relevancia en la sociedad pacense, se dedicó a la abogacía. En numerosas ocasiones defendió al Ayuntamiento de Badajoz como Letrado ante el Tribunal Provincial de lo Contencioso-Administrativo, labor en la que le auxiliaba su hermano Carlos, que ejercía de Procurador en los Tribunales. Un ejemplo de sentencia publicada en la que constan estos datos existe en el Boletín Oficial de la Provincia de Badajoz de 7 de marzo de 1957. El diez de octubre de 1966 se celebraron elecciones a Procuradores en Cortes de Representación Familiar. A estos comicios se presentó Manuel Almeida para conseguir uno de los puestos en juego por la provincia de Badajoz, aunque no logró ser elegido.
© Antonio Manuel Barragán-Lancharro.
Licenciado en Historia con Grado por la Universidad de Extremadura.
Licenciado en Historia con Grado por la Universidad de Extremadura.
Fuente: http://historiademonesterio.blogspot.com/
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